La mayoría de países han desarrollado sistemas de áreas protegidas como una estrategia central para proteger la biodiversidad y el medio ambiente, y el número, la superficie y el tamaño de las áreas protegidas del mundo ha aumentado de forma dramática. Los muchos valores de las áreas protegidas para la conservación de la biodiversidad, la protección del patrimonio cultural, el mantenimiento de los ´servicios ecosistémicos´ vitales y la provisión de un rango de beneficios socioeconómicos han sido bien reconocidos. Sin embargo, la declaración de un área protegida no siempre resulta en una protección adecuada, y la necesidad de evaluar la efectividad de gestión de las áreas protegidas es muy importante.
|